El Órgano Oriental y la Fiesta de la Cubanía

Resumen: Denuncia en torno al desconocimiento y la exclusión en la toma de decisiones desde la Dirección de Cultura en Granma durante la Fiesta de la Cubanía en 2017.


Por: Delio G. Orozco González.

Excluyente es el modo en que, de manera general, las estructuras de poder en Granma tratan a sus subordinados, especialmente las relaciones entre las Direcciones Provinciales y las municipales o entre Bayamo y Manzanillo, para ser más exacto. Excluyente porque los decisores no se han asumido como centro coordinador; sino, se reconocen asimismo -toda vez que no tienen contrapartida alguna y las leyes parecen no existir en este caso-, como un Suprapoder Territorial que rige de forma autoritaria e irrespetuosa los destinos y vida de cientos de miles de personas, a ello se suma -de manera dolorosa-, la postración ciudadana y el desinterés cívico en que están sumidos muchos manzanilleros y la débil o nula respuesta de las autoridades locales; las cuales, parecen no enterarse de lo sucedido en el área de su competencia.

Teniendo en cuenta lo que sucede en Cataluña; o sea, los aires secesionistas resultado del abandono y desconocimiento del poder central hacia instancias territoriales, es, desde el punto de vista político, totalmente irresponsable cualquier acto de preterición; por cuanto, no hay argumentación ética o moral para justificar el desconocimiento hacia el otro y por mucho que lo traten de disimular -en este caso específico-, el desdén y la indiferencia nada tienen que ver con el bloqueo; por otro lado, estos hechos contravienen lo legislado en la Carta Magna dando como resultado un «acto inconstitucional»; pues, “La provincia […] tiene la obligación primordial de promover el desarrollo económico y social de su territorio […]”  Parecería que estos bayameses desconocen la Ley de Leyes  cubana o creen que la provincia Granma es solo el municipio cabecera.

Muchos pueden ser los ejemplos; pero, uno de los últimos es lamentable porque lacera los sentimientos de identidad, pertenencia y autoreconocimiento y no se olvide, por dinero se mata pero no se muere, se muere por ideales, de lo que se colige que si no hay ideales, no hay nada por lo que morir. Parece que las autoridades culturales en la provincia y otras no tan culturales, creen que la «cubanía» es un rasgo característico y únicamente perteneciente a ellos; en consecuencia, las demás expresiones de lo cubano, aunque no hayan nacido o cristalizado allí, también le pertenecen; quizás, se sienten predestinados por la Historia a capitalizar el espíritu de «lo cubano», a fin de cuentas, son capital provincial y extienden su mesianismo a todos los órdenes de la esfera pública.

En la recién culminada «Fiesta de la Cubanía», celebrada entre el 17 y el 20 de octubre de 2017, la prensa plana y digital anunció la declaración del Órgano Oriental -en dicho jolgorio- como “Patrimonio Inmaterial de la Nación Cubana” y ello nos alegró y pareció justo porque en verdad el «Señor de la Música Molida», tanto como la Tumba Francesa o la Rumba, merecen tal calificativo, lo que nos pareció y en verdad fue un despojo insultante, fue el hecho de celebrar el acontecimiento en Bayamo y peor que ello, no tuvieron siquiera el pudor de invitar a ninguno de los especialistas, intelectuales o cultores del género. Razones y argumentos hay para el pronunciamiento y la denuncia: el órgano oriental, como patrimonio musical cubano nace en Manzanillo, en esta tierra preterida adquiere carta de ciudadanía y en magnífica verificación del concepto de transculturación, donde diferentes componentes se cuecen en crisol dando un resultado cualitativamente nuevo -lo cubano-, dos familias: una española, blanca y comerciante y otra cubana, negra y mambisa, convierten al órgano en lo que es hoy: Patrimonio Inmaterial de la Cultura Cubana.

No parece haya sido el desconocimiento la razón de la exclusión; sino, la consuetudinaria forma de gobernar en estos lares, parecida al azadón o al embudo, porque si el motivo del “olvido” fue que no lo sabían, entonces si estamos perdidos: ¿cómo explicar que un organismo director de la actividad cultural desconoce los orígenes, evolución y características de una tradición que involucra al espíritu de la nación? No, no creo que las autoridades culturales y no tan culturales de la provincia Granma sean tan ignorantes.

Estos hechos confirman, una vez más, la necesidad urgente de revisar el trazado geopolítico del país y modificar las formas verticales de gobierno para evitar males mayores; pues, si gracias a Dios y los procesos geológicos Cuba es una isla y tal conformación le ofrece integridad territorial (recuérdese la lucha contra el Canal Vía Cuba en años republicanos), otros efectos, nada deseables, podrían desencadenarse.

Y este clamor, irrenunciable en todo manzanillero de honor, tiene espaldarazo inobjetable en el mejor de los cubanos; quien -custodiado simbólicamente ahora por aquel que entre nosotros se convirtió en Padre de la Patria y por el líder de la Revolución de 1959, hombre que al momento del triunfo de Enero pidió a Cuba agradeciera a Manzanillo, ¿o es que ya no estamos en Revolución?-, sentenció: “Esa es la raíz y esa es la sal de la libertad: el Municipio. Él templa y ejercita los caracteres, él habitúa al hombre al estudio de las cosas públicas, y a la participación en ella, y a aquel empleo diario de la autoridad por donde se aquilata el temple individual, y se salvan de sí propios los pueblos”.

Manzanillo de Cuba, 24 de octubre de 2017.

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